4.1.16

¡Sed felices y comed perdices!

Hola a todos, 

Ha llegado el día que tenía que llegar. Algo más de 3 años después de empezar mi blog de bodas he decidido dejar de escribirlo.  Pienso que es una evolución natural: si te encantan las bodas, disfrutas mucho con la preparación de la tuya y quieres compartir con los demás todo lo que has aprendido, pero llega un momento que cambias de fase en la vida y cambian tus intereses principales. Para mí el blog se convirtió en una afición maravillosa que me ha servido mucho, pero a raíz de tener a mi hija habréis notado que las entradas en el blog han disminuido y de hecho ya no escribo nada desde hace un mes y medio. Pero no escribo sólo por la falta de tiempo, sino porque ahora el tiempo que tengo se lo lleva principalmente la familia y el otro poquito los blogs de bebés que leo, y me he dado cuenta de que ya no escribo porque tampoco me apetece, aunque las bodas y los vestidos de novia me siguen volviendo loca. Creo que en este tiempo ya os he contado todo lo que quería contaros, pero aunque deje de escribir, el blog se queda aquí para que consultéis lo que necesitéis.

No quiero cerrar esta etapa sin agradecer todo lo bueno que me ha aportado y las personas que lo han hecho posible:

En primer lugar gracias a mi marido por su gran apoyo, ayudarme a diseñar el logo, acompañarme a las ferias y a las quedadas blogueras y por compartir conmigo esta ilusión y la vida. Y gracias a mi familia por leerme y apoyarme con su cariño habitual todo este tiempo.

He descubierto que detrás de los blogs y de los proveedores nupciales hay gente estupenda con la que no me gustaría perder el contacto y aunque sea por redes sociales me gustaría seguir sabiendo de ellos, incluso algunas de ellas ya son grandes amigas con las que compartir alegrías y penas día a día por whatsapp y quedadas eventuales. Gracias a todos de verdad, porque me habéis dado mucho más de lo que esperaba cuando empecé a escribir, y a muchas de vosotras ya os he dado las gracias en muchos de mis post. Os doy las gracias pero no me despido de vosotras. Seguiremos en contacto.

Y por último, pero no por ello menos importante, gracias a mis seguidores y lectores, sin vosotros por supuesto que esto no habría tenido sentido. Y por ello no quiero despedirme sin daros unos últimos consejos para vuestro gran día (o para cualquier día especial con los vuestros):

1. Apagar el móvil
2. Sonreir y disfrutar de cada momento y del cariño de vuestros seres queridos
3. Relajarse y disfrutar de la comida que con tanto cariño habéis escogido
4. Bailar mucho
5. Y seguir siendo muy felices cuando se acabe el día. Lo mejor no es el día de la boda, lo mejor es el amor día a día de la persona con la que habéis elegido compartir vuestra vida

¡Sed muy felices y comed perdices!

¡Hasta pronto!

Raquel

imagen de metiendoruido.com